Lectura

FAHY, W. 2010. “Henders”. Editorial Planeta Internacional. Barcelona.

-El hecho de que los espermatozoides y el óvulo sean sólo portadores de la mitad de los cromosomas de sus vástagos podría ser un efecto ulterior de especialización a la reproducción simbiótica, o podría ser también una prueba de que el sexo comenzó con organismos separados que se combinaron y duplicaron el número de sus cromosomas, para producir portadores sexualmente diferenciados de cada célula original que sólo posee la mitad de los cromosomas. Sugiero que el principio de Haeckel no sólo es correcto, sino que puede no haber sido desarrollado suficientemente.

-Pero que se haya originado como una relación entre depredador y presa…, no lo creo- repuso el doctor Stoever con el ceño fruncido.

-Echemos un vistazo a las abejas y las flores- dijo Geoffrey-. Cuando los insectos invadieron la tierra devoraron la vida vegetal, pero las plantas consiguieron adaptarse a esa invasión. Convirtieron a los insectos en agentes de su propia reproducción ofreciéndoles néctar en las flores y semillas en los frutos. Los ejemplos son abundantes en cuanto a las relaciones entre depredador y presa que se convierten en relaciones simbióticas, incluso en relaciones reproductivas. Cada uno de nosotros es una colonia de organismos cooperativos, millones de los cuales habitan en nuestro tracto intestinal, pastorean en nuestra epidermis y devoran las bacterias que los párpados expulsan de nuestros globos oculares entre nuestras pestañas. Todas esas criaturas debieron de comenzar siendo depredadoras, pero luego se adaptaron en cooperación con nuestros cuerpos para no destruir sus propios hogares y, de hecho, ayudar a sus anfitriones a sobrevivir y prosperar. Sin esa vasta horda de criaturas que habitan dentro de nosotros, moriríamos. No podríamos haber evolucionado sin ellas, ni ellas sin nosotros. En lugar de una guerra permanente, creo que este tratado de cooperación es el auténtico tema de la vida, la misma esencia de un ecosistema viable. En lugar de la situación sin salida de una guerra, que muchos ven que refleja el mundo natural, quizá la evolución siempre está trabajando hacia la estabilidad, los tratados de paz, el beneficio recíproco de las alianzas. Y su piedra fundamental es el tratado entre el primer depredador unicelular y su presa: el sexo. Ese tratado de paz tenía que ser establecido antes de que la incesante violencia entre depredador y presa los seleccionara a ambos para la extinción, de manera inevitable algo que probablemente sucedió en numerosas ocasiones.

Recomendado por: David Rosa (Biología y Geología)