“Saca La Lengua” en nuestro instituto

Hola a todos.

El I.E.S. Rosa Chacel ha participado en un proyecto científico de verdad, dirigido por el Centro de Regulación Genómica (CRG) en Barcelona, con la colaboración de la Fundación “la Caixa”, bajo la dirección del profesor Toni Gabaldón. 

Su hipótesis científica inicial es la importancia de la presencia de microorganismos diversos (el microbioma) en nuestra boca para nuestra salud y esencial para el correcto funcionamiento de las funciones bucales y su protección.

Así que, los científicos del Proyecto de Ciencia Ciudadana “Saca La Lengua” han pasado por nuestro instituto y se han llevado nuestras salivas con nuestras bacterias. Mirad a nuestros adolescentes de 4º ESO recibiendo una pequeña charla sobre la importancia de conocer nuestro microbioma, aportando la medición del pH bucal y enjuagándose la boca durante un minuto con el suero salino en el que se conservarán las bacterias de su boca para ser analizadas:

“Saca La Lengua” es un proyecto de ciencia ciudadana que tiene por objetivo investigar la diversidad de los microorganismos que viven en la boca de individuos sanos o con alguna patología en colaboración con los ciudadanos voluntarios. Por ello, es un proyecto que precisa de la participación voluntaria de adolescentes, previo consentimiento de sus padres o tutores legales, con el fin de poder alcanzar los objetivos de dicho proyecto y extraer conclusiones a nivel poblacional.Incluso en esta 2ª edición están recogiendo muestras de los familiares de los adolescentes que donan sus muestras. Por eso también se ha logrado atraer a unos cuantos padres, madres, abuelos y abuelas que han decidido “escupir” para la ciencia. En total hemos aportado unas 100 muestras al proyecto, entre adolescentes y familiares. Mirad algunas fotos del acto en el que se tomaban las mismas muestras que a los adolescentes para poder establecer relaciones entre familiares:

Gracias a la primera edición de Saca La Lengua, que se realizó el año pasado, han podido descifrar las características del microbioma bucal de los adolescentes españoles de 15 años con buena salud; es decir, han podido conocer con exactitud las proporciones en las que se encuentran las 500 especies de microorganismos que lo componen. Los objetivos que se han planteado en esta segunda edición son, por un lado, determinar si el microbioma es estable en el tiempo o si por el contrario varía y, por otro lado, comprobar si se pueden establecer patrones de microbiomas bucales en función de características específicas de grupos de poblaciones (como, por ejemplo, grupos de personas que tienen infecciones bucales u otras enfermedades). En esta última línea de investigación esperan encontrar diferencias que les sirvan como indicadores de ciertas enfermedades.

Además, hemos logrado una pequeña demostración para 1º Bachillerato (LOMCE e Internacional) sobre las técnicas de “PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) y Geles de Electroforesis” con instrumentos que nunca podríamos tener en nuestro instituto debido a su elevado coste, como el Termociclador de la PCR (de reciente creación en Boston). Mirad algunas fotos de estas sesiones:

Creemos sinceramente que nuestra participación ha sido todo un éxito y deseamos que nuestra contribución sea de utilidad y podamos reconocer en los resultados nuestra pequeña aportación ciudadana. Por eso queremos dar unos agradecimientos especiales a todos los que lo han hecho posible:

  • A los padres que han permitido y autorizado que sus hijos donen sus muestras.
  • A los alumnos, padres y abuelos donantes de sus muestras y participantes en la investigación.
  • Al Departamento de Biología y Geología y al Equipo Directivo por facilitar la actividad.
  • Al Centro de Regulación Genómica por contar con nuestra participación.
  • Y, por supuesto, a los científicos Luis y Andrea por su “trabajo de campo”, dos verdaderos “científicos de bota” tomando las muestras y aportándonos su saber.
Esperamos con ilusión los resultados científicos que se extraigan de este estudio para el año 2018. La web con toda la información está aquí: http://www.sacalalengua.org/ No dejéis de visitarla, porque tiene recursos muy interesantes de utilidad didáctica.

Y, por supuesto, ¡que no duden en el CRG en contar con nosotros para seguir colaborando juntos!

Saludos.

Participamos en el proyecto científico “Saca La Lengua” sobre el microbioma bucal humano

Hola a todos.
Ya lo dijo Begoña Lemonche, mi Jefa del Departamento de Biología y Geología: 

“Muchas veces nos hemos sorprendido al enterarnos de un avance científico para curar una enfermedad de difícil tratamiento y cuánto nos hubiera gustado participar de esa aventura. Los profesores de Biología y Geología del IES Rosa Chacel les contamos estas historias a los alumnos y ellos aprenden a emocionarse con la ciencia y sus progresos.” 
Pues bien, ahora tenemos la oportunidad de poder participar en una investigación de las que, con los años, estamos seguros de que será importante para la salud de todos. Sí, sí, el IES Rosa Chacel tiene la oportunidad de participar en un proyecto científico de verdad, de los de utilidad teórica para la “Ciencia Básica”, es decir, para “saber por saber” y para sus posteriores aplicaciones prácticas para la salud. 
Como aparece en esta web: http://www.sacalalengua.org/nos-vemos-en-2017/ los científicos del proyecto pasarán el día 7 de marzo por nuestro instituto para recoger unas muestras de saliva de los alumnos de 4º ESO, porque necesitan recoger unas 1000 muestras de estudiantes que vivan en diez de las ciudades más pobladas de España y sus alrededores, que son: Vigo, Bilbao, Zaragoza, Madrid, Barcelona, Palma, Valencia, Murcia, Málaga y Sevilla. ¡¡Y hemos sido seleccionados!!
También estarán por la tarde para dar una charlilla a los familiares de los alumnos donantes e incluso para recoger sus muestras de saliva con el fin de establecer relaciones entre su microbioma y el de sus hijos o nietos:
“Saca La Lengua” es un proyecto de ciencia ciudadana que tiene por objetivo investigar la diversidad de los microorganismos que viven en la boca de individuos sanos o con alguna patología en colaboración con los ciudadanos voluntarios. Por ello, es un proyecto que precisa de la participación voluntaria de adolescentes, previo consentimiento de sus padres o tutores legales, con el fin de poder alcanzar los objetivos de dicho proyecto y extraer conclusiones a nivel poblacional.
El proyecto está dirigido por el Centro de Regulación Genómica (CRG) en Barcelona, con la colaboración de la Fundación “la Caixa”, bajo la dirección del profesor Toni Gabaldón. 
La hipótesis científica inicial es la importancia de la presencia de microorganismos diversos (el microbioma) en nuestra boca para nuestra salud y esencial para el correcto funcionamiento de las funciones bucales y su protección. 
Gracias a la primera edición de Saca La Lengua, que se realizó el año pasado, han podido descifrar las características del microbioma bucal de los adolescentes españoles de 15 años con buena salud; es decir, han podido conocer con exactitud las proporciones en las que se encuentran las 500 especies de microorganismos que lo componen. 
Los objetivos que se han planteado en esta segunda edición son, por un lado, determinar si el microbioma es estable en el tiempo o si por el contrario varía y, por otro lado, comprobar si se pueden establecer patrones de microbiomas bucales en función de características específicas de grupos de poblaciones (como, por ejemplo, grupos de personas que tienen infecciones bucales u otras enfermedades). En esta última línea de investigación esperan encontrar diferencias que les sirvan como indicadores de ciertas enfermedades.
La web con toda la información está aquí: http://www.sacalalengua.org/ No dejéis de visitarla, porque tiene recursos muy interesantes de utilidad didáctica.
¿Y qué ganamos nosotros con esto? 

  • Charla científica para 4º ESO: “El Microbioma. Introducción general y resultados”.
  • Demostración para 1º Bachillerato (LOMCE e Internacional): “PCR (sí, la Reacción en Cadena de la Polimerasa) + Geles de Electroforesis”.
  • Y la charlilla para los familiares por la tarde.

  • Permitir que vuestros hijos vean ciencia de verdad desde cerca relacionada con su temario de Biología. Lo que se da en clase es real, tiene repercusión en la vida de la gente.
  • Ser partícipes de una investigación que suponga un avance científico en beneficio de todos. No todos los días tenemos una oportunidad así.
En fin, ¡¡¡ una “pasada” !!!
Saludos.

Proyecto “¿Mesocosmos sustentables?”

Primero hay que ver este vídeo creado por los alumnos:





Y ahora, hay que leer este artículo:

Gabriela Pedraza de 1º D de Biología del Bachillerato Internacional



El profesor de Biología, David Rosa, nos encargó la tarea de “crear un mesocosmos sustentable”. El día que nos dijo esto, no teníamos la menor idea sobre lo que teníamos que hacer, pero buscamos información sobre la tarea y descubrimos que lo que nos pedía era crear un ecosistema cerrado que pudiera vivir por sí solo, sin que nosotros interviniéramos en él. Con esta información en mano, más adelante establecimos en clase unas restricciones para crear nuestro mesocosmos: debía tener al menos dos plantas de especies distintas, estaba prohibido utilizar animales y debía ser un sistema cerrado en el que sólo entrara energía, nada de materia. Además, debía sobrevivir al menos un mes. Podíamos escoger las plantas que quisiéramos y la cantidad que viéramos adecuada, igual que el tamaño del recipiente en el que debía estar el mesocosmos que llevaríamos a clase para ir comprobando cómo evolucionaba. Para llevar esta práctica a cabo correctamente, debíamos tener en cuenta las variables que formaban parte del experimento: la variable dependiente, la que debemos estudiar (si sobrevivirá o no); la variable independiente, las que podemos modificar (la posición del mesocosmos, la cantidad de luz que recibe); y la variable controlada, es decir, la que se fija al principio del  experimento y no se puede cambiar (la cantidad de agua que tiene la planta, la humedad, la temperatura…).



De esta forma, comenzamos a construir nuestro mesocosmos: buscamos información sobre cuáles eran las plantas más adecuadas para cada tipo de ecosistema que queríamos crear y lo que nos hacía falta para que sobrevivieran por sí solas. En mi mesocosmos, he utilizado dos especies de plantas (Adiantum raddianum fragantissimum y Fittonia verschaffeltii) que necesitan mucha humedad para sobrevivir y tienen una valencia ecológica pequeña, es decir, su curva de tolerancia o capacidad para sobrevivir en distintas condiciones es estrecha.











A pesar de que cada mesocosmos es distinto a su manera, todos debían tener ciertas cosas comunes para que el resultado fuera óptimo: las plantas debían tener tierra, arena o agua (dependiendo del tipo de ecosistema, terrestre o acuático), como no, para poder conseguir nutrientes (como el carbono, el nitrógeno, el fósforo, etc.) para alimentarse y llevar a cabo la fotosíntesis. También eran necesarios organismos descomponedores (como los saprótrofros) presentes en esta tierra que se encargaban de cerrar el ciclo de la materia cuando alguna hojita de las plantas cayera muerta al sustrato y mantener el flujo de la energía (que comenzaba con la entrada de luz y terminaba con esta energía saliendo en forma de calor). Las plantas, (que serían los organismos autótrofos, es decir, los productores) junto con estos saprótrofos (los descomponedores, que son organismos heterótrofos), forman la comunidad o biocenosis del ecosistema creado, con sus correspondientes relaciones tróficas (la energía de los productores pasa a los descomponedores directamente, ya que no podemos usar animales, los consumidores, por la política B.I.) y la luz, el agua, la tierra, etc. forman lo que sería el biotopo.



Las plantas además necesitaban un sistema de riego interno, ya fuera natural, mediante la condensación del agua sobrante en el recipiente, o artificial, mediante algún mecanismo que fuera autosuficiente. Con esto en mente, pasamos a la acción, y el día que el profesor había establecido, todos nuestros mesocosmos estaban en clase, listos para ser cerrados y colocados en el lugar que habíamos preparado para ellos.



Ahora, después de que haya pasado el mes establecido, hemos valorado de forma final el estado de nuestros mesocosmos: en mi caso, ambas plantas no sólo han sobrevivido sino que también han crecido, dentro de lo que han podido en el reducido espacio del tarro. En otros mesocosmos algunas plantas no han conseguido sobrevivir, han nacido nuevas plantas que no se sabía que estaban allí y hasta han aparecido animales cuyas larvas o crías estaban en la tierra y han podido nacer en las condiciones proporcionadas por el mesocosmos.


Tras realizar este experimento, he podido observar todos los factores que entran en juego en un ecosistema y lo complicado que lo tiene la ecología a la hora de estudiar esto por la gran cantidad de variables que pueden modificar los resultados. Me ha parecido una gran forma de estudiar ecología de manera distinta y mucho más entretenida que simplemente leyendo sobre todo lo que hemos observado en nuestros mesocosmos en un libro de texto.



Pues sí, la organización del Bachillerato Internacional en el área de Biología establece varias prácticas obligatorias, entre ellas la de:

“Organización de un mesocosmos cerrado para tratar de establecer condiciones de sustentabilidad (trabajo práctico 5).”

El análisis de esta práctica y las dimensiones que podía alcanzar, en función del tratamiento que se le diese y en relación al conjunto de contenidos que se podían trabajar con ella, llevó al profesor a decidir planteársela a los alumnos de dos formas:
  • como un problema o situación problemática para ser resuelta mediante la Metodologías de Resolución de Problemas por Investigación (M.R.P.I.).
  • como un proyecto para ser resuelto mediante la Metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (A.B.P.).
En el siguiente padlet se puede encontrar:
  • el conjunto de actuaciones realizadas.
  • todos los documentos creados por los alumnos.
  • algunas propuestas de actuaciones futuras.


Hecho con Padlet

Está claro que los resultados científicos han sorprendiendo tanto a los alumnos como al profesor, por la capacidad de acomodación de las especies empleadas en los mesocosmos y las condiciones de sustentabilidad alcanzadas en muchos de ellos.

Pero, además, todo el conjunto de actuaciones didácticas:
  • individuales y en grupo cooperativo, 
  • con las T.I.C., 
  • y con las metodologías A.B.P. y M.R.P.I., 
  • así como los procesos de evaluación y reflexión para el examen de evaluación de los contenidos de la unidad didáctica de ecología,
  • y el artículo para la revista del instituto,
  • e incluso la reelaboración de todo el proceso para mostrarlo en posibles ferias y congresos de estudiantes (proceso en el que nos encontramos actualmente), 
hacen evaluar de forma muy positiva todo el proceso práctico de “Crear un Mesocosmos Sustentable” para el aprendizaje de los conocimientos de ecología y el desarrollo de un conjunto de competencias esenciales en la formación de los estudiantes (científicas, T.I.C., lingüísticas y comunicativas, de aprender a aprender, etc.). 

Seguro que tendréis más noticias de la presentación de este proyecto en diferentes eventos educativos.

Trabajo cooperativo con las T.I.C. sobre el “Ciclo del Carbono”

Hola a todos.
La idea era partir de un trabajo de investigación personal (de deberes) sobre el “Ciclo del Carbono” con el documento que proponía el profesor a los alumnos. Estos contenidos son obligatorios en el Bachillerato Internacional, por lo que interesaba que empezasen a coger la dinámica de investigar y elaborar la información por sí mismos.

¿Habrían hecho los deberes de investigar dicho documento? Pues unos sí y otros no. Así que en la siguiente clase se les hace un “examen sorpresa”.

Tras el susto se les junta en grupos cooperativos de 4 ó 5 alumnos para elaborar un esquema sobre el Ciclo del Carbono en una lámina DIN-A3 que, posteriormente, deberán completar tras juntarse todos los alumnos en un único gran grupo cooperativo.

Luego, se hacen equipos cooperativos y se les pide crear un “esquema-mapa conceptual” que trate de representar (en bonito) el Ciclo del Carbono con una herramienta digital compartida. En este caso se ha elegido la herramienta CACOO (https://cacoo.com/lang/es/).

Tanto el Cacoo como el trabajo en equipo serán autoevaluados por los alumnos, coevaluados entre ellos y evaluados y calificados por el profesor. Las rúbricas utilizadas las podéis encontrar a continuación en el siguiente padlet, así como todo el proceso seguido y productos creados:

Made with Padlet
Finalmente en esta ocasión, debido a los tiempos de la programación del curso, es el profesor el que elabora un esquema o mapa conceptual final para comprender los contenidos y para estudiar para el examen. No obstante, la idea inicial era llegar a crearlo de forma compartida entre todos los alumnos de clase con un drive-dibujo y con la ayuda del profesor.
Esta misma metodología se puede emplear con cualquier grupo de alumnos y en cualquier contenido que pueda ser reelaborado con cualquier recurso digital, bien partiendo de documentos aportados por el profesor o bien haciendo investigar libremente a los alumnos sobre los contenidos a trabajar.
Es cuestión de creatividad. ¡¡ Probadlo !!

“I-TIC-NERARIO ECOLÓGICO con BI-ología

En varias ocasiones hemos salido y vamos a salir a nuestro entorno más cercano, el patio del instituto, para realizar las diferentes “paradas” de un itinerario que se puede realizar también de forma virtual. Se trata del I-TIC-NERARIO ECOLÓGICO.

El objetivo de estas salidas es variado:

  • realizar prácticas in situ como la utilización de claves dicotómicas,
  • tomar datos para prácticas de ecología
  • recoger muestras para prácticas de laboratorio
  • pero principalmente con el objetivo de pensar y reflexionar sobre posibles investigaciones para la “evaluación interna” individual obligatoria en el Bachillerato Internacional. 

Mirad algunas fotografías:

Y no dejéis de visitar la web del I-TIC-NERARIO ECOLÓGICO:
Made with Padlet