¡Hola plebe indocta!

¿Eruptea eruptea…? Pues no: Burbujea burbujea. Estoy bajo el agua.

Yo, mi, me conmigo y otras criaturas acuáticas.

Que ¿quién?, ¿dónde? y ¿cuándo? Espero que no sea curiosidad malsana.

Permaneced en contacto para saber más. Tenemos 6 corresponsales en el IES Rosa Chacel de Colmenar Viejo (Madrid, España, La Tierra, Vía Láctea según se va a la derecha, etc.) que nos van a ir informando.

¡Hasta pronto!

Natananthos burbuji

Criaturas de agua

—Oigan, ¿les gustaría echar un vistazo en el interior del lago? —preguntó el conductor, quien seguía pareciendo muy tranquilo a pesar de haber quedado aislados del laboratorio.

Quentin miró a Andy enarcando las cejas.

—¿Puede hacer eso realmente?

—¡Por supuesto que puedo! —dijo el conductor.

—¡Genial!

—Creo que deberíamos llamar al Enterprise ahora —dijo Zero.

—Lo haremos después de haber entrado en el lago —convino Pound—.

(…/…)

El pequeño vehículo se sumergió hacia las profundidades del lago.

—¿Hasta qué profundidad puede llegar? —Andy estaba mareado.

—A unos cien metros —dijo el conductor.

—Asombroso. —Quentin le sonrió a Andy.

Un animal grande, como un renacuajo agigantado, apareció en la pantalla, remando en la profunda oscuridad y, de pronto, un maravilloso mundo de criaturas cámbricas se materializó en la pantalla alrededor de él.

Criaturas segmentadas de fantásticos diseños cruzaban frente a la cámara como si fuesen apariciones: platillos con púas, bumeranes con cuernos, copas de champán con aletas, un árbol de Navidad con patas.

—¡Oh, Dios mío! —jadeó Quentin—. ¡Stephen Jay Gould, muérete de envidia, tío!

—Es el esquisto de Burgess viviente. —Andy parecía encontrarse en estado de choque.

—¡Teníamos razón! —exclamó Quentin.

—Vaya, muy bien, muchachos, sigan hablando. ¿Está grabando todo esto? — preguntó Pound a Zero.

Él apartó la cámara y lo miró.

—Deberíamos largarnos de aquí. No deberíamos quedarnos…

Mientras Zero hablaba fue interrumpido por el sonido de un fuerte golpetazo. El vehículo explorador se sacudió y luego oyeron otra explosión. El XATV-9 saltó hacia adelante y un tercio de la ventanilla frontal se hundió en el agua.

—¿Qué diablos ha pasado? —gritó Pound.

Fragmento de Henders, Warren Fahy. Editorial Planeta, 2010.